17 abr. 2012

Desde el corazón


Hoy observo una profunda tristeza, quizá por que el sol se esconde tras las nubes, quizá por el conocimiento de las muchas catástrofes que emergen cada día en este hermoso planeta. Me refiero a aquellas cosas que son fruto de una inadecuada forma de existir por parte de muchos seres humanos, la cual, comprendo que reside en una total desconexión con el ser divino que reside dentro de cada  uno de nosotros. 

Aun así, qué mejor forma de aportar luz en este momento que no sea con una sonrisa en el rostro, con un abrazo en el alma y con un pensamiento amoroso hacia todos mis hermanos de luz, aquellos que están haciendo lo que está en sus manos, aportando pensamientos, palabras y actos amorosos.  

Todo lo que está ocurriendo sigue un curso natural, a pesar de ser doloroso y triste, y los que estamos despertando debemos añadir la luz que ya sentimos en nuestro corazón para hacer de puente a los que, por una razón u otra, están acercándose a ese punto de despertar tan necesario para liberar al mundo de la inconsciencia.

Debemos comprender que este mundo tiene un funcionamiento basado en la desconexión en su mayor parte, y esto hace que la vida en este planeta se desarrolle de forma mental y no real. Si eres de los que están despiertos, céntrate sólo en seguir siendo luz, en pensar, hablar y hacer de la forma más amorosa que esté dentro de tus posibilidades actuales. No olvides disfrutar de vivir, pues, esto será una fuente de vitalidad que te dará alas para afrontar los complicados retos que supone despertar y ser ejemplo para los demás en un mundo constantemente alimentado por la distracción y liderado por la mente, asidua del pasado y el futuro, la cual, evita constantemente el presente por ser el momento donde muere y deja de tener poder.

Sigamos caminando y aportando luz a tanta oscuridad hasta que la llama de nuestra alma ilumine cada rincón de este universo.

Centrémonos en pensar, comunicar y desarrollar una existencia armoniosa, equilibrada, llena de gestos compasivos, comprometidos con desarrollar la energía del corazón y rompamos nuestros límites mentales sobre nuestra capacidad, avanzando un poco más allá del primer objetivo que nazca en nuestra mente, como síntoma de que vamos liberándonos de las barreras mentales que en nosotros aun resuenan y que recibimos del entorno.

Tú eres lo que desees ser y si te centras en ser amor, eso será lo que nazca en tus pensamientos, en tus palabras y en todo lo que hagas. Es una práctica que termina siendo parte de  nuestra forma de vivir, de  nuestro carácter y si nuestro carácter se convierte en amor, el destino del mundo bifurcará hacia un nuevo destino.

Camina siendo luz…