4 may. 2012

Aplicando el conocimiento adquirido



Dices que sabes que “Todo sigue un plan divino” pero te enfadas por que el metro se te ha escapado. Dices que sabes que “Todo está siempre bien” pero te irritas cuando la vecina de enfrente vuelve a cerrar la puerta con  rudeza. Dices que sabes que “El amor es lo más grande que uno puede dar” y sin embargo te pasas casi todo el día triste esperando a que alguien te llame para decirte algo hermoso, despreciando ser tú mismo el que tome la iniciativa de amar a los demás.  

¿Qué es aplicar el conocimiento que ya tenemos sino ser coherentes con lo que pensamos, comunicamos y hacemos?

¿Qué día es el mejor para comenzar a acompañar nuestras palabras y actos con un nuevo sistema de creencias donde el agradecimiento, el cariño y la sabiduría sean nuestros mejores guías? 

Tú eres el dueño y señor de tu vida y, por eso, puedes darle, hoy y siempre, la forma que desees. Debemos asumir que las experiencias que vivimos día a día son la consecuencia del sistema de creencias que apoya todo lo que pensamos, decimos y hacemos durante cada instante de nuestra existencia.

DE AHÍ LA IMPORTANCIA DE TESTAR
NUESTRO SISTEMA DE CREENCIAS

Para poder construir un nuevo enfoque de vida, primero debemos ser conscientes de cuál es el que estamos utilizando en la actualidad. Una persona que es feliz no tiene la necesidad de testar su sistema de creencias pero, cuando uno no es feliz, debe cuestionarse el enfoque con el que está mirando la vida, partiendo de la necesidad interior y del conocimiento de que todos llevamos la semilla de la dicha dentro de nosotros.

Todos podemos generar felicidad, pero, debemos comprender que uno de los pilares que nos llevan hacia dicho estado se apoya en un sistema de creencias que apoye dicha forma de existir.

Obsérvate y verás que en muchas ocasiones estás pensando, hablando y haciendo cosas que son incoherentes hasta que termines aceptando que tu sistema de creencias y enfoque de vida no son los más adecuados para estar bien contigo y los demás.

Descubrirás en la vida personas que dicen ser felices para, un instante después, percibir en su forma de hablar y hacer incoherencias con dicha información como es hacer una dura crítica, una queja sobre algo o mostrar en su rostro una profunda tristeza interior.

  • ¿A que se debe que una persona infeliz, diga que es feliz y que está bien?

Pues muy sencillo, al uso de una comunicación incoherente que el estilo de vida que hemos elegido alimenta. Hemos entrado en una vía de comunicación mental en la que la mente lidera, juega y confunda a los que viven dentro de esa frecuencia. 

Pero, qué ocurre cuando una persona con vida mental se encuentra con alguien que está presente, pues, que se siente observada, extraña e incómoda. Por decirlo de una forma más visual, se siente desnuda ante la mirada del alma de un ser presente, y es en ese preciso instante cuando comienza a plantearse que su estado no es saludable y que existe otra forma de mirar la vida.

Si deseas comenzar a incluir en tu vida la coherencia de alinear tu pensamiento, tu palabra y tu acto en vida, eleva tu nivel de presencia para poder evaluar, instante a instante, el peso de tu existencia.

Tú eres un haz de luz que puede iluminar o confundir a los demás. Tú eliges.

Si eliges ser luz, comienza a aplicar el conocimiento que ya tienes en tu sistema de creencias, sembrando con paciencia y disciplina para que, cuando emerjan los frutos en forma de palabras y actos, sean los más sabrosos que puedas dar al mundo.

Un abrazo de luz divina, hermano del alma.