29 feb. 2012

El verdadero sentido de la vida

 
  La vida no tiene ni deja de tener sentido, es lo que es y ya está. Podemos partir de ahí para hacer de nuestra forma de ver la vida una dicha o una lucha.

  Cuando uno mira la vida desde la idea “la vida es lo que está ocurriendo ahora mismo delante de tus ojos” es mucho más fácil caminar que cuando uno se dedica a  observar la vida desde la confusión que crea verla filtrada por ideas apoyadas en "lo que debería o lo que podría ser”.

  La vida es lo que es y ya está, y esto nos asigna un gran poder sobre cómo deseamos aportar nuestra existencia a la vida, pues,  nosotros somos parte de la vida y, aunque no debemos cuestionar lo que es, podemos construir desde nuestro pensamiento, palabra y acto con la mayor presencia, claridad y bondad que nos permitamos.

  ¡Aporta lo que tu desees a la vida!

  Puedes ser un ser despreciable o un ser divino, es tu elección,  y la base sobre la que se apoya toda nuestra gran construcción vital  son los pensamientos sobre los que apoyamos nuestra manera de hablar y hacer las cosas.

  ¿Aun no sabes cuál es la base sobre la que apoyas tu vida?

  Pues va siendo hora de que descubras los entresijos que hacen de tu vida un desastre, en la cual, el foco solo es la tristeza, el malestar y la falta de salud y alegría.

  En el libro sugiero una serie de ejercicios para incentivar la presencia, la cual, debe ser el primer pilar sobre el que hagamos todo el trabajo posterior.

  Comienza a transitar el sendero hacia tu luz interna y haz de tu vida una dichosa oportunidad.